TÍTULO: EL AMOR DE DOS JÓVENES
EL AMOR DE DOS
JÓVENES
En un pequeño pueblo había un hermoso palacio en donde
vivía un rey llamado Arturo junto con su hija Andrea. La mamá de Andrea
había fallecido hace ya unos años debido a una enfermedad terrible que le
había pegado. Desde ese día el rey Arturo se dedicó a cuidar de su hija solo
desde que la pequeña tenía solo 6 años, ahora ya tenía 18. La cuidaba demasiado
no quería perderla a ella también, y no la dejaba salir al pueblo sola,
prefería mandarla con un montón de guardias. Ella si agradecía todo lo que su
papá hacía por ella, pero como ya no era una niña se desesperaba porque no
podía ser libre ni cinco minutos, deseaba tanto salir y caminar por el pueblo y
conocer a nuevas personas, pero su padre le decía que todo afuera era malo y peligroso.
Un día ella decidió escaparse y salir un rato, no más a pasear, pero claro tuvo
que disfrazarse un poco para que no la reconocieran los guardias de su casa.
Ella estaba contenta por recorrer algunas calles del pueblo, ver gente nueva,
las tienditas ambulantes, como algunas personas hacían trucos para ganarse unas
pocas monedas, y se quedó mirando hacia una obra de teatro que estaban dando
unas personas, cuando de repente unos hombres empezaron a molestarla,
diciéndole cosas y ella empezó a retirarse pero la empezaron a seguir. Entonces
un joven que la había estado observando, por que admiraba su belleza aun así
cuando ella iba cubierta, se acercó para defenderla. En eso llegaron algunos de
los hombres que trabajaban en el palacio, pues ya se habían dado cuenta en su
casa que la princesa se había escapado y el rey mandó a buscarla. Se la
llevaron y el joven solo se quedó mirando. Llevaron a la princesa a casa y la
estaba esperando su padre, cuando llegaron le empezó a decir que porque le
hacía eso, que él solo quería protegerla y mira con lo que ella le pagaba. Ella
pidió disculpas pero le suplicaba a su padre que la dejara ser libre un poco
más, que no todo afuera era malo como él decía. Quería demostrarle que ella se
llevaría bien con las personas del pueblo y cuando tuviera la edad y ayudara a
gobernar el palacio lo haría muy bien y ayudaría a las personas del pueblo para
que salieran adelante. Pero su papá no quería aceptarlo y quería buscarle un
marido pronto para que él la cuidara y se encargara de ella. Así transcurrieron
días y ella decidió volverse a salir de la casa, pues no soportaba estar
encerrada todo el día pero esta vez era de noche, salió en su caballo a toda
prisa para que no la descubrieran, pero sus planes no salieron como ella quería
pues empezó a llover muy fuerte y en eso divisó una casita a lo lejos y fue a
pedir hospedaje mientras se calmara la lluvia. Toco la puerta y abrió un joven,
era el mismo que la había defendido aquella vez, ella luego lo reconoció pero él
a ella no porque como iba cubierta pues no se podía admirar su rostro a la
perfección. Pasó un rato mientras ella descansó, y entonces cuando ella se
descubrió un poco la cara la reconoció, sabía que ella era la joven que había
defendido el otro día, y además que era una princesa por los guardias que
habían llegado por ella. Entonces se presentaron, ella dijo que se llamaba
Andrea y él dijo que él era Jack. Charlaron un rato, y Jack entonces le dijo
que no debería estar ahí que podría tener problemas con su padre y además a él
también lo podría meter en problemas porque ya iban dos veces que lo verían
cerca de él, y tal vez pues querían investigarlo. Pero la princesa Andrea le
dijo que no se preocupara, que en cuanto la lluvia terminara se iría y no
confesaría en donde había estado. Pronto empezaron a ver guardias por todos
lados, gritando el nombre de Andrea, la andaban buscando de nuevo y se dirigían
a la casita del joven, más bien era la casa de su abuelo pero en ese momento no
se encontraba. Los guardias solo quería encontrar a la princesa, Jack no sabía
que hacer pues sabía que se metería en problemas. Andrea le repitió que no se
preocupara que le dijera un lugar seguro para esconderse y después de que se
fueran se marcharía, él le indicó un pequeño cuarto donde su abuelo guardaba
sus herramientas pues ahí entre tanta cosa no la verían. Los guardias entraron
y le preguntaros a Jack si no había ido la princesa ahí, él dijo que no, y
ellos solo dijeron que más vale que dijera la verdad. Pero el insistió que no
la había visto. Entonces se fueron y ya salió Andrea, le agradeció mucho a Jack
que la haya ayudado, se sonrieron y entonces ella se fue. La princesa logró
llegar a casa sin que nadie la viera, y se recostó a dormir, en eso entró su
padre y la vio dormida, la despertó y le pidió una explicación de que por qué
hace un rato él había ido a buscarla y no la había encontrado, ella dijo que se
encontraba en la azotea mirando las estrellas. El rey Arturo sorprendido, se
dio cuenta que haya no la habían buscado. Ella sonrió y aunque no le gustaba
mentirle a su padre no le quedaba de otra si él seguía reteniéndola en casa
siempre. Es por eso, que el Bicentenario nos recuerda lo importante de
haber conseguido nuestra tan anhelada libertad, ésta es uno de los tesoros más
valiosos que nos dejaron nuestros libertadores. La libertad es paz.
FIN.
Nombre
completo de participante: JHOJAN ALBERTO POLO ARDILA
Categoría:
A
Ciudad:
TUNJA
Nombre
de la institución: IE. JULIUS SIEBER
Título del cuento: EL AMOR DE DOS
JÓVENES
Nombre de la o el docente que lo apoyó:
NELLY CAROLINA CARREÑO.
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